En nuestro caminar en la
vida, desde siempre, y para siempre, Dios nos acompaña por amor. En esta
oportunidad les comparto de la Misericordia Divina, un momento de la historia
del Padre Rodrigo López Lámus, de la Comunidad Terciarios Capuchinos. La
respuesta a mi pregunta sobre su vida Sacerdotal, fue : “Estoy felíz de mi
estado”.
Nació en Charalá, Santander del
Sur y tiene 86 años. Pese a que me pareció escuchar que el
Padre Rodrigo padece de Alzaimer, durante la conversación, la mayor parte del
tiempo habló de manera consecuente, sobre su vida, su Comunidad y su Ministerio
Sacerdotal. Recuerda que Charalá es la
tierra de José Antonio Galán, también que hay una Ceiba muy antigua a la que le
tuvieron que poner columnas.
Mi encuentro con el Sacerdote,
fue el jueves 9 de noviembre de 2017. Me comentó que sus Padres se llamaban Manuel José López L y María Evangelina Lámus
Reyes Fonseca. Iban a Charalá a Misa muy
temprano todos los días. Un hogar muy Cristiano. Piensa que mejor sitio de formación no había. Fueron
5 hermanos, Manuel, Alicia, Luis Eduardo (los 2 últimos ya fallecidos), y José
Antonio, que también es Sacerdote.
Recuerda cómo su vocación
nació a muy temprana edad. Por cuanto el llamado del Señor, lo sintió a los 7
años. Frecuentaba el hospital de Charalá, donde estaban los Terciarios
Capuchinos. Desde allá y en algunos años a través de varias comunicaciones
finalmente llegó a Bogotá.
Mientras tomábamos un café, me comentaba lo siguiente: “El señor me
ha querido mucho, y he tratado de corresponder, con los más y los menos de toda
existencia. Con fidelidad y constancia, sigo en la Misión cumpliendo, con todo
lo que el Señor me va proporcionando”.
De los momentos recogidos en
la Iglesia de algunos Feligreses, sobre el Padre Rodrigo, como celebrante y Confesor, se resaltaba su
ternura, la acogida amorosa y su gran fe.
Ya está retirado de su labor
pastoral. Y el lunes festivo en Colombia 6 de noviembre de 2017, la Comunidad
con gran solemnidad en la Misa del medio día, le celebró sus “60 años de
Sacerdote”. Se presentó un video de su maravillosa obra y camino religioso. Lo
cual manifiesta que es motivo de inmensa alegría y satisfacción. A esta
celebración asistió también su hermano Sacerdote, José Antonio.
En el Padre Rodrigo se percibe la tranquilidad
que proporciona el Señor en la vida. Otros Sacerdotes en ancianidad, lo viven como él, y se siente en el ambiente. Ellos, guardan en su corazón, la
satisfacción que genera la labor cumplida.
Dios en la mañana al nacer, y en el
anochecer al final del camino. No hay porque temer. Y es algo que debemos tratar de comprender.