jueves, 30 de mayo de 2019

“TRES PARA EL MATRIMONIO”


Para el testimonio que quiero compartirles en ésta oportunidad,  he escogido por título, el nombre del famoso libro escrito por el Padre José Miguel Miranda Arraiza. 

Los protagonistas de esta historia, Jorge Contreras y Fabiola Rengifo piensan que Dios los regaló mutuamente como esposo y esposa. Cada uno sin conocerse, de manera independiente, y desde su juventud, en oración le pidió a Dios “casarse por lo Católico”, formar una familia bajo su bendición, y así sucedió en sus vidas.

Fabiola estudió Administración Hotelera, ejercía su profesión, y trabajaba en un hotel cuando se conocieron. También estudiaba inglés, y había laborado como Azafata. Comenta que creció en una familia Católica de Misa y rosario  diario, y estudió en un colegio Católico. Pero no se consideraba Católica practicante. Ella sobre esto, dice: “Conocí al Señor por Jorge”.

En la familia de Jorge no era costumbre que sus Padres asistieran a Misa. Pero él y sus hermanos iban todos los domingos, por orden que impartía el Papá. Recibieron los Sacramentos de iniciación Cristiana, hicieron la primera Comunión, y a cada uno se le festejó, pero cuando llegó el momento de Jorge, no había dinero para la fiesta, entonces esperó y se preparó nuevamente, pero después tampoco fue posible. Finalmente por consejo de un Sacerdote se confesó y comulgó en un día de la semana. De niño frecuentaba el templo, y acudía con mucho agrado.

Jorge también trabajaba en su profesión, como Ingeniero Civil. Le había dicho a Dios en una oportunidad: “Quiero la vida que tu das”. Pero era la época de las rumbas. Tomaba y fumaba los fines de semana. Sentía que en cierta forma perdía  su norte.

Fabiola y Jorge, se conocieron a través de un amigo común, en Bogotá, hace aproximadamente 30 años. Para él fue amor a primera vista, pero no fue igual para ella. Se sentía muy bien, pero de más tranquilidad, y mantenían una amistad de comunicación telefónica. Jorge la llamaba con cierta frecuencia, y en algunas oportunidades le preguntaba, si se casaría con él, y Fabiola que al comienzo no tomó en serio esa propuesta, un día le dijo que “SI”.

Para entonces él ya no trabajaba en Bogotá, pero se trasladó de nuevo a la Ciudad, para preparar, y organizar las cosas. Tuvieron un bonito noviazgo. Disfrutaban y compartían muchas actividades, asistían a grupos de oración los sábados, también a una Comunidad Católica que dirigía un hermano de Jorge, deseaban de corazón ponerse en las manos de Dios.

Antes de casarse entendieron que, si querían permanecer bajo la disciplina sacramental, no declinar ante la adversidad, y envejecer juntos, debían estar con Dios. Y como ellos mismos lo expresan: “antes de casarnos entendimos que El matrimonio tenía que ser de tres”. 

La Ceremonia de matrimonio fue hermosísima e inolvidable, y de gran alegría para las dos familias. Se casaron una tarde de octubre del año 1996. Los hermanos de Jorge actuaron como Monaguillos. Tuvieron 2 hijos, que actualmente tienen 21 y 19 años. 

Jorge y Fabiola son Católicos practicantes, prestan servicio en el altar, visitan enfermos, participan como Ministros extraordinarios de la Comunión, y colaboran de  alguna manera en su Parroquia. Son de Misa y rosario diario, se apoyan y sostienen mutuamente.

En este caminar en pareja, los tiempos difíciles han llegado, unos se han demorado más que otros, pero también han pasado. Las alegrías han sido incontables y la presencia de Dios ha sido permanente en sus vidas.

Este testimonio lo recibí de Jorge y Fabiola el 11 de abril del año 2019.

Quiero finalizar ésta historia, con el texto en el que está inspirado el libro del Padre Miranda, cuya autoría es de Teihard de Chardin : “El amor es una función con tres términos : el hombre, la mujer, y “DIOS”. Toda su perfección y éxito están ligados a  la armoniosa combinación de estos tres elementos”.

DIOS SIEMPRE ESTA AHI

En esta ocasión nos ha compartido su testimonio Marcela, Comunicadora Social, Periodista, con dos especializaciones y una Maestría en Comuni...