lunes, 30 de abril de 2018

UNA VIDA EN EL SEÑOR


El tomar la decisión de querer permanecer en Dios, es algo sostenido por su mano segura y misericordiosa.

En esta oportunidad les comentaré, sobre Diego Martínez Arango. Era de Manizales. Fue Sacerdote Diocesano durante 20 años. En su vida Religiosa fue cumplidor de su apostolado y de actuación honesta. Dejó el Ministerio Sacerdotal para casarse por lo Católico (con el permiso del Papa).  

Posteriormente su matrimonio fue anulado, su primera esposa se fue para Estados Unidos. Se casó nuevamente,  y con la segunda esposa  vivió el resto de su vida. (las dos esposas se conocían y se respetaban). No tuvo hijos. Hablaba 5 idiomas, y parte de sus ingresos los consiguió como traductor de inglés, alemán e italiano. Y también durante un tiempo fue Funcionario del  Departamento Administrativo Nacional de Estadística “DANE”.

De su labor posterior se destaca, la de Laico como: “CATEQUISTA INTERNACIONAL”, en lo cual fue ejemplar.

El gran KIKO ARGUELLO Fundador del Camino Neocatecumenal eligió de su grupo 12 personas, para que hicieran con él la primera experiencia Catecumenal en el Mundo. Diego era  uno de ellos. Llegó a Colombia acompañado de los Españoles Buby y Pilar, quienes  fueron acogidos en la Parroquia de la Porciúncula  por el Padre Rafael Martínez, que se desempeñaba como Párroco en esa época. Diego dirigía las Comunidades que había en la Parroquia, lo hizo durante 9 años.

En el canto era poseedor de una hermosa voz, que dejaba extasiados a quienes la escuchaban. Y que en el género musical, se clasifica entre los Cantantes como tipo “Tenor”. Con ella alabó a Dios durante su vida. Cantó en Roma, hace muchos años, en una reunión de Párrocos del Mundo, organizado por el Camino Neocatecumenal. Allí entonó en la “CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA de Clausura, EL PREFACIO”. Se recuerda también que la despedida del encuentro la hizo el Papa Pablo VI, en el aula que llevaba su nombre, situado junto al Vaticano. Es el recinto sagrado más grande del mundo, con capacidad de 8.000 sillas. De Colombia asistió el Padre Rafael Martínez, Sacerdote Franciscano. Se hospedaron en el hotel “PALACE” (y como información curiosa se anota que tenía 10.000 habitaciones).

Como dato anecdótico, se recuerda lo que ocurrió en una actividad denominada “ESCRUTINIOS”, que se realizaba en Bogotá, en  un fin de semana: viernes, sábado y domingo. Se hablaba en el evento, de la renuncia a los bienes, los afectos y así mismos. Algo similar en la vida Religiosa a la Pobreza, Castidad y Obediencia, que también es obligante para todo seguidor de Cristo. 

Estando todos reunidos para marcharse, Diego se situó frente a ellos y  les dijo: “Reten a Dios” y pidió que cualquier dinero que tuvieran lo entregaran al responsable de la Comunidad, y después, cada uno regresaría a su casa solamente confiado en la Providencia Divina.

Sus palabras tuvieron un eco Celeste, porque El DIOS bueno y bondadoso les concedió encontrarse con el que podríamos llamar el “BUEN SAMARITANO DEL BUS”.  Sucedió cuando salían. El primero en llegar a la puerta, fue el Presbítero. Un bus que pasaba al  frente, paró, y les preguntó para donde iban Ellos respondieron “a diferentes partes”, y el dijo “si quieren yo los llevo”, a lo que contestaron, “pero  no tenemos plata”, y el nuevamente les habló, “tranquilos no es problema”. Alguien dijo “pero nos demoramos” y él replicó finalmente, “vamos yo los llevo”. Eran tantos, pero subieron todos al bus. Y con el corazón lleno de alegría, y los bolsillos vacíos, esa noche, cada uno llegó a su destino, por la misericordia de Dios.  

La historia de Diego me la contó Fray Rafael, en enero de 2018.

Partió a los 72 años, y sus honras fúnebres, se cumplieron en la Ciudad de Bogotá, en enero de 2018. Diego se marchó con la esperanza y la alegría de la presencia de Dios en su camino. Siendo testigos sus amigos, familiares y compañeros de andadura.

DIOS SIEMPRE ESTA AHI

En esta ocasión nos ha compartido su testimonio Marcela, Comunicadora Social, Periodista, con dos especializaciones y una Maestría en Comuni...