Comenzó la Semana Santa y en el día de ayer, el Papa Francisco presidió la Misa del domingo de Ramos. Vamos a recordar algunos apartes de su homilía:
“Para nosotros Discípulos del abandonado, nadie puede ser marginado,
nadie puede ser abandonado a su suerte
LAS PERSONAS RECHAZADAS Y EXCLUIDAS
SON ICONOS VIVOS DE CRISTO
Hoy, hay tantos Cristos abandonados, hay pueblos enteros, explotados y abandonados a su suerte, …hay emigrantes, hay presos…Hay Cristos abandonados invisibles, escondidos que son descartados con guante blanco
Niños no nacidos
Ancianos que han sido dejados solos
Enfermos no visitados
Discapacitados ignorados
Jóvenes, que sienten un gran vacío interior, sin que nadie escucha realmente su grito de dolor, y no encuentran otro camino que el suicidio.
Tantos necesitan de nuestra
cercanía…. El quiere que cuidemos de los hermanos y hermanas que más se
asemejan a EL, en el momento extremo del dolor, y de la soledad….
Este abandono fue el precio que pago por mi.
El abismo de nuestra maldad se
hunde en un amor más grande, de modo que toda nuestra separación, se transforma
en Comunión.
Cristo abandonado, nos mueve a buscarlo y a amarlo en los abandonados, porque en ellos no sólo hay personas necesitadas, sino que está EL. Él está con ellos…."