miércoles, 30 de mayo de 2018

SORPRENDENTE CURACIÓN



En el recorrido de la vida, tropezamos con tantas situaciones que no entendemos y no podemos manejar. Y que  suceden en el día a día. Nuestra oración, es pequeña y pobre, pero la acción de Dios es poderosa y desbordante. 

Esta historia sucedió en el año 2012, a María Teresa  Sabogal, de profesión Enfermera, cuando venía en el Transmilenio, y regresaba del Centro de Bogotá. Recuerda claramente que en el trayecto cerca a su casa, ingresó un obrero que parecía venir de una finca. Traía puestas botas con punta de acero. Eran como las 4 de la tarde de aquel día. Y ella comenta : “El Señor entró afanado, me pisó durísimo en el pie izquierdo, y sentí un dolor fuerte en ese momento”. 

Dice que llegó a su casa adolorida, y a los 3 días le comenzó un intenso dolor y gran ardor en el dedo meñique del pie izquierdo. En pocos días el dedo cogió coloración violeta, luego se tornó morado oscuro y finalmente se gangrenó.

Inicialmente, según los médicos de la Secretaría de Salud, debían hacerle cure taje, y luego le realizaban la curación sin anestesia.

Posteriormente, en el hospital del Tunal, se reunieron los Ortopedistas en Junta médica, y tomaron la decisión de amputarle medio pie y ordenarle la postura de una prótesis. Cuando le solicitaron validar el procedimiento, María Teresa  firmó que no autorizaba, y que dejaba la sala para que se realizara otra cirugía y se retiró.

Durante todo el proceso, la inflamación continuaba aumentando y sentía un dolor permanente indescriptible. Angustiada recurría a diferentes especialistas Podólogos. Finalmente llegó al vascular periférico. Dr. Orlando Rodríguez Charry. Le hizo un examen y le ordenó una serie de medicamentos para hacer circular la sangre. Pero los medicamentos no evolucionaron como se esperaba y el resultado no fue óptimo.

Ahora ella estaba sola, y para la ciencia, sin salida alguna. Pese a todo, no perdía la esperanza. El hueso se molió, se volvió una masa, y no podía caminar.

En una de tantas idas y venidas, fue donde una amiga llamada Isabel Castro, quien estaba vinculada al Apostolado Ambiental Especializado, que dirigía el  Padre Miguel Triana Uribe. Y la llevó donde él. Comenta, que cuando llegó, quedó tan sorprendida, porque como lo dice : “El lo recibía a uno con un amor tan especial”. Recuerda que hablaron largamente, se confesó. Después el Padre, le impuso las manos y oró por ella. Le preguntó si quería la imposición de las Reliquias de Monseñor Ismael Perdomo, a lo que ella respondió que sí. También la invitó a las reuniones de ACEP. Ese día ella salió del lugar feliz y agradecida con Dios. Se sentía fortalecida anímica y espiritualmente. Y paulatinamente, desde ese momento  la apariencia de su pie comenzó a cambiar. La intensidad del dolor a disminuir, y se suavizaba  el color  . Ella no volvió a consultas médicas, y mantenía de manera regular una comunicación con el Padre. Asistía a las reuniones del grupo y los días transcurrían en fe, en oración, y en paz.

Cuando habían pasado 4 meses, el Padre Miguelito le dijo que se practicara  nuevamente un examen radiográfico del pie. Una vez efectuado, y para sorpresa de ella y del médico, la imagen mostraba como en el dedo meñique del pie, se estaba formando nuevamente el hueso.

A los 7 meses el dedo estaba totalmente sano. Los Ortopedistas, aún al día de hoy, no logran asimilar lo sucedido.

La curación de su pie fue prodigiosa. Una experiencia espiritual que le dio fuerza, y marcó el sendero de su vida.

Este testimonio me lo compartió María teresa en abril del año 2018.

DIOS SIEMPRE ESTA AHI

En esta ocasión nos ha compartido su testimonio Marcela, Comunicadora Social, Periodista, con dos especializaciones y una Maestría en Comuni...