miércoles, 28 de junio de 2017

MEMORIAS DE MIS PADRES


Mi Madre quedó viuda muy joven. Era seria, fuerte y muy activa. Servía a su familia  de manera incondicional, tenía gran visión para los negocios Se casó  con un hombre formal, con gran sentido del humor, muy enamorado de ella. Le dedicaba canciones, le enviaba mensajitos con los niños. Tuvo 8 hijos a quienes les dio ejemplo de  actuar con la verdad. Cumplía cabalmente aquello de “lo mejor para los demás” y vimos su generosidad de manera permanente con los menos favorecidos a nivel familiar y social, al colaborarle a varias familias para su sustento. Durante varios años perteneció al grupo de adoradores perpetuos de la Catedral de mi Ciudad. También le pagó a un Sacerdote los estudios en el Seminario y colaboraba con los hogares para personas mayores.

Presintió la muerte de mi Padre y fui la única testigo de ello. Yo estaba muy pequeña y salimos a misa creo de 6 pm, porque ya comenzaba a oscurecer. Estando en la Iglesia mi Madre le hablaba al Santísimo sollozando y en voz baja, le decía muchas cosas de las cuales recuerdo esta frase : “ Porque te lo vas a llevar ” y yo le preguntaba insistentemente : “A quien se van a llevar ” y ella respondía con un gesto de hacer silencio. Al terminar la celebración, salimos y me olvidé de lo sucedido. Ya de regreso desde lejos vimos que había un movimiento inusual alrededor de la casa, y algunos corrían. Una hermana salió a nuestro encuentro presurosa para avisarnos que mi Padre se había enfermado después de la inyección, y en breve tiempo esa noche murió. Yo no entendía lo que sucedía, el tema de la muerte era algo complejo y desconocido para mí. Solo sabía que mi Padre se había ido para nunca volver, lo que expreso en esta narración corresponde a  recuerdos e imágenes que conservo de él, así como las fotos del álbum familiar. En las exequias participó tanta gente, que parecía que el pueblo entero se había volcado para darle su último adiós. Mi Padre era una persona  apreciada y conocida en la Región, debo comentar que no estaba en cama, ni enfermo. Le habían formulado unas inyecciones en la vena y mientras salimos con mamá a la Iglesia, vino a la casa una Enfermera  a aplicarle una inyección (le habían cancelado la licencia para ejercer la enfermería, por un problema similar, y que nosotros lo supimos solamente hasta ese día) y dejó la jeringa con aire, lo cual al parecer le afectó el corazón. En esta difícil situación de dolor familiar, mi Madre nos dio un gran testimonio de Misericordia, la cual va  más allá de la justicia, porque cuando las autoridades y la Policía retuvieron a la Enfermera para llevarla a la Cárcel, mi Madre pidió su libertad inmediata argumentando que la Enfermera tenía hijos que atender y que no interpondría ningún tipo de demanda en su contra. Mamá trabajó de manera incansable para sostener su familia, un personaje adinerado de la región le propuso matrimonio y le ofreció asumir la carga económica, pero esa oferta siempre la rechazó.

Hacía el final de su vida, mi Madre padeció de Alzaimer. Su mundo era sin preocupaciones, de tranquilidad,  disfrutaba la música. Siempre le gustó y recibió todos los cuidados y  atenciones que requirió. Un sábado 28 de abril al amanecer habló de Angelitos a su alrededor, cerrando suavemente los ojos y con una sonrisa partió a la morada celeste “ Con su partida nuestros ojos se llenaron de lágrimas y nuestro corazón de un gozo inmenso porque estaba en la casa del Padre” como lo expresé en el CD de “Gracias Curita”.


La fuerza y la firmeza de mi Madre era su “FE”, don que recibió de niña. Ella lo cuidó, lo conservó en su vida, y nunca lo perdió. En su caminar la animaba la esperanza, estaba sostenida, y vivió y comprendió que “DIOS NUNCA FALLA”. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

DIOS SIEMPRE ESTA AHI

En esta ocasión nos ha compartido su testimonio Marcela, Comunicadora Social, Periodista, con dos especializaciones y una Maestría en Comuni...