Los planes de Dios son perfectos, todos tenemos en la vida, una Misión. En esta oportunidad quiero compartirles el testimonio de Luz Stella Flores, Profesional de la salud, con estudios de medicina, y especialidad en Pediatría. Su esposo también es profesional de la salud, y ellos son padres de tres niñas que ya terminaron sus carreras.
Al iniciar la conversación, me
comenta que desde que tenía uso de razón se ha sentido “muy conectada con Dios”,
pese a que sus Padres eran católicos, podría decirse que no creció en una
familia piadosa. Cuando tenía 3 años con frecuencia le preguntaba a su Madre,
si asistirían a la Misa. También tenía un gran deseo de hacer la Primera Comunión,
en su Colegio. Pero por traslado laboral de su Padre, cambiaron de Ciudad, y no
fue posible.
Regresaron a Bogotá, cuando tenía
9 años, y por bendición de Dios, el Sacerdote de la Iglesia, acudía a su
residencia, como caso especial, para la preparación espiritual de la Primera
Comunión. Participó en el Sacramento, de iniciación cristiana, un domingo, en una
Eucaristía de su Parroquia. Dice que de niña y adolescente deseaba ser
religiosa.
En alguna oportunidad, que se
encontraba en casa de una compañerita de colegio, la mamá de ella, invitó a las
tres niñas a un grupo juvenil “AJAM”, y ellas acogieron con gozo la invitación.
La Señora pertenecía al grupo de Señoras, denominado “ACMI Femenino”, fundado
en Colombia por el Padre Miguel Triana Uribe.
Fue así como a la edad de 13
años, Luz Stella conoció a este Santo Sacerdote, un personaje de la época, y
quien se convertiría en su Padre Espiritual, como lo fue para muchos de los
integrantes de los Movimientos del “Apostolado Ambiental Especializado”. Cuando
cursaba quinto bachillerato fue Secretaria del “Curita”, (como se le decía
cariñosamente), y durante 1 año, diariamente el Conductor del Padre, la recogía
y la llevaba. Posteriormente su mamá se
vinculó al grupo de Señoras de ACMI Femenino.
Luz Stella fue Vicepresidenta
del grupo juvenil “AJAM. Manifiesta que fue una experiencia maravillosa en su
adolescencia y juventud; y que, en los Retiros de Semana Santa, las vigilias y en
todos los encuentros, se vivieron momentos verdaderamente inolvidables.
En su juventud pudo discernir
su vocación al Matrimonio, cuando conoció al que sería su esposo, por intermedio
de una amiga del rural, que era Bacterióloga, y trabajaba con él. Desde que se conocieron,
nació una gran simpatía, durante un año fueron amigos y salían a la Ciclo Vía. Posteriormente
formalizaron su relación y cuando llevaban dos años de novios, decidieron
casarse. Los dos querían formar un hogar, y levantar una familia bajo la
bendición de Dios. Cuando las niñas estaban pequeñas, participaron con su
esposo en el grupo de “ACMI” Mixto,
Vale la pena comentar que su
suegra es una Señora Católica practicante, y los apoyó con el cuidado de las
niñas, en diferentes oportunidades para que pudieran asistir a los grupos y actividades
religiosas.
Posteriormente las niñas asistieron
a “PRE-AJAM”, y en la adolescencia se vincularon también al grupo Juvenil de “AJAM”,
con el Curita.
Comenta que siempre ha sentido
a Dios muy cercano, tanto en su vida familiar, como laboral. Cuenta que su
primera niña estuvo 2 veces al borde de la muerte, y en esos difíciles
momentos, veía claramente la intervención Divina.
También lo sintió en el 2015
cuando su mamá tuvo un estado crítico de salud, y en el 2019 estuvo muy
delicada en cuidados intensivos, y desahuciada del corazón. Sobre esto, afirma:
“yo vi como el Señor la salvaba”. Y todo se superó por la gracia de Dios.
En lo que se refiere a su vida
laboral, dice que en varias oportunidades fue testigo de la sanación milagrosa
de numerosos pacientes.
La música y el arte han sido
parte importante para toda la familia. Con su esposo, y sus hijas, participaron
en varios grupos, y grabaron 2 CD. Luz Stella pertenece desde hace 11 años a
“VIVACE” un Coro de adultos.
Desde noviembre de 2019 participa
en los Talleres de Oración y Vida Padre Ignacio Larrañaga, de lo cual
manifiesta que ha vivido grandes y magnificas experiencias sobre “escuchar a Dios”.
Actualmente colabora en su
Parroquia como Ministro extraordinario de la Comunión, y es la Coordinadora de
la Pastoral de la Salud. Cuando estábamos terminando la conversación me dice:
“Me siento tranquila en las manos de Dios, confiada en la voluntad Divina”.
Este testimonio lo recibí de Luz
Stella el día 7 de septiembre del año 2020, vía celular. En este momento el
mundo padece la pandemia ocasionada por el COVID19.
Para finalizar es importante
recordar que Dios es bello y misericordioso, nunca falla. Nadie nos ama y nos respeta como El.
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