La protagonista de esta
historia, es Olga Leonor Valdeblánquez Linero, Trabajadora Social, egresada de
la Universidad Externado de Colombia y con título de Maestra Superior, del Instituto
Pedagógico Nacional. Para ella y las compañeras en el Instituto, influyó de
manera decisiva en su educación, una Alemana llamada Francisca Radke, que llegó
a Colombia con un equipo para fundar la Universidad Pedagógica. Podría decirse
que recibieron de la Alemana, una formación a nivel integral. Aunque le tenían
cierto temor por su excesiva rigidez, también sentían por ella, respeto y
admiración por su espiritualidad y fe.
Olga comienza su historia contando
desde cuando acompañaba a su hermana menor a unas quimioterapias, por cáncer de
seno.
Un día, el Oncólogo se
acercó a Olga, y en voz baja, le recomendó que se hiciera una mamografía. A
partir de entonces, cada vez que la veía le insistía en la revisión. Finalmente
ella fue a su EPS, y la médica general después de un exhaustivo chequeo le dijo
que todo estaba bien, pero que por la recomendación del Oncólogo, le ordenaba
el examen.
Después de realizada la
mamografía, la Auxiliar del Centro de Radiología, le dijo que le iban a tomar
otras placas, y también que el doctor quería hablar con ella. Manifiesta que en
el momento no pensó nada grave. El médico le comentó: "Tienes un pequeño tumor de 8
mm, y es maligno” a la pregunta porque lo sabía, le respondió que por su
experiencia, pero le iban a hacer otro examen.
Una vez practicada la
prueba, le mostró que lo tenía cerca del pulmón, y por eso era difícil de
detectar, y le reiteró que era maligno.
Ante la noticia, Olga manifiesta
que no se descompuso, no hubo llanto, ni lamentación, y no tenía miedo. Dice
que se considera una persona positiva y que: “toda la vida le he entregado las
penas al Señor”. Ella comenta que éste cáncer de seno fue descubierto
milagrosamente. Sabía que no estaba sola. Su oración en esos momentos Fue:”
Dios mío tú ves cómo me sacas”
Le hicieron la biopsia de
punción, se confirmó que era maligno, pero no determinó las características. Le
ordenaron biopsia abierta, y fue confirmado el diagnóstico. Se programó cirugía
a corto plazo para extraerle el tumor.
Se realizó la intervención quirúrgica,
y en seguida le ordenaron 4 quimioterapias rojas, y le siguieron 40 sesiones de
radioterapia. El proceso duró aproximadamente 6 meses. Durante ese tiempo, las
uñas se le quemaron y el pelo se le cayó. Ella en cierta forma permanecía serena.
Su estado de ánimo no decaía.
Posteriormente por voluntad
de Dios, el cáncer de seno se superó.
Al mismo tiempo, la hermana
y la cuñada estaban en proceso de Quimio. A la Cuñada de 50 años, le dio
infarto cerebral, quedó ciega, y murió. La hermana salió también del cáncer,
pero poco más adelante murió por otra enfermedad.
Olga considera que en una enfermedad tan compleja como es el cáncer, al afrontarla, es importante como ella misma dice: “en un diez por ciento, aceptar la enfermedad, y el noventa por ciento restantes, está en la actitud que se asuma para entregarse a la voluntad de Dios”.
Olga considera que en una enfermedad tan compleja como es el cáncer, al afrontarla, es importante como ella misma dice: “en un diez por ciento, aceptar la enfermedad, y el noventa por ciento restantes, está en la actitud que se asuma para entregarse a la voluntad de Dios”.
Seguidamente pasamos a otra vivencia
sobre la Misericordia Divina, que se presenta en éste testimonio. Se trata de la
sanación de una tendinitis en el brazo izquierdo de ella, que sucedió durante
una Eucaristía celebrada el sábado 25 de mayo de 2019, en la que participé. Al
respecto comenta que le habían diagnosticado hacía 2 meses una tendinitis. El
brazo no lo podía mover, llevaba más de 1 año con una molestia que la irritaba,
y su antebrazo estaba hinchado. Posiblemente era producto de una caída ocurrida
2 años atrás.
Olga manifiesta que durante
la celebración Eucarística, cuando el Sacerdote habló sobre la sanación del
brazo de una persona, de pronto ella estiró el brazo y no le dolió. Fue cuando
se levantó y lo comentó públicamente. Movía su brazo con facilidad a la vista
de todos. Varios de los asistentes también se levantaron a dar su testimonio
por diferentes bendiciones con sanaciones, recibidas ese día en la Eucaristía.
Este testimonio lo recibí de
Olga el 13 de junio de 2019. Cuando nos reunimos en la Sede de ACMI, para
dialogar sobre éste tema. Es de comentar, que actualmente es la Presidente de
la Acción Católica de Medios Independientes, cargo que ha ejercido con dedicación,
y un alto grado de compromiso.
Para finalizar, es
importante recordar nuestra condición de seres humanos itinerantes en este
mundo. En la fragilidad, si aceptamos la mano de la Misericordia Divina, podemos
caminar seguros por la vida, pese a lo adverso de las circunstancias que se nos
presenten durante nuestra travesía. Dios es bello, respetuoso, y absolutamente puro.
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